Salida de la Aldea
El hidalgo Alonso Quijano se transforma en Don Quijote y abandona su hogar para emprender la aventura caballeresca que cambiará su destino.
Un viaje musical por la obra maestra de Cervantes
Trece canciones originales inspiradas en episodios clave de Don Quijote de la Mancha. Cada tema evoca una aventura, un personaje o un momento icónico del ingenioso hidalgo y su fiel escudero Sancho Panza.
Un proyecto cultural que celebra la literatura universal a través de la música, creado con accesibilidad, respeto por la privacidad y sin dependencias externas.
El hidalgo Alonso Quijano se transforma en Don Quijote y abandona su hogar para emprender la aventura caballeresca que cambiará su destino.
El fiel y flaco caballo Rocinante acompaña al caballero en sus andanzas por los campos de La Mancha, símbolo de lealtad y compañía.
Los caminos polvorientos y solitarios de la meseta manchega, escenario de las primeras ilusiones y desventuras del caballero andante.
La famosa carga contra los molinos de viento de Campo de Criptana, confundidos con temibles gigantes por el imaginativo caballero.
El duelo misterioso y reflexivo contra el Caballero de los Espejos, enfrentamiento que actúa como espejo del alma de Don Quijote.
La fantástica cabalgata en el caballo de madera volador, una de las aventuras más oníricas y surrealistas del ingenioso hidalgo.
La influencia de los libros de caballerías que enloquecen al hidalgo y dan forma a su noble locura y sus ideales caballerescos.
La dama idealizada, Dulcinea del Toboso, musa invisible y motor espiritual de todas las hazañas y sacrificios del caballero.
Los intentos de Sancho por hacer real a la dama encantada, episodio lleno de humor tierno y la complicidad entre amo y escudero.
El duelo final en la playa de Barcelona, donde el caballero encuentra su límite físico y el principio del fin de sus aventuras.
La derrota definitiva ante el Caballero de la Blanca Luna, que obliga a Don Quijote a renunciar a la caballería andante para siempre.
El regreso melancólico a la aldea, la recuperación de la cordura y el doloroso abandono de los sueños de caballería.
El final sereno y digno: la renuncia definitiva a las locuras, el testamento y la muerte apacible como Alonso Quijano el Bueno.